¿Eres más de oro o de plata?. A veces elegimos un metal u otro simplemente por seguir las tendencias o porque esa joya que nos ha gustado solo la había de oro o de plata.

Es decir, no nos planteamos si nos favorece más el oro que la plata. Lo compramos y ya está.

Realmente es muy importante saber elegir bien las joyas que vamos a lucir para sacarles el máximo partido y lucirlas de la mejor manera.

¿Cuando te pones una joya en oro te sientes más guapa que cuando te la pones en plata?. Algunas habréis contestado plata y otras oro, ¿verdad?. Ambas respuestas tienen una explicación y ésta es tu tono de piel, el color de tu pelo y la ropa que llevas.

JOYAS PARA PIELES FRÍAS

Las pieles frías son las pieles de tonos más blancos y claritas. A este tipo de pieles les favorecen los metales de color plata siendo el oro blanco también un gran aliado. El reflejo de estos metales combina a la perfección con los reflejos de las pieles más blancas de ahí que te sientas más guapa y favorecida cuando luces plata u oro blanco.

No ocurre lo mismo con el oro, ya que este tono, en lugar de resaltar la piel, como los anteriores, más bien la palidece.

El anillo BLANCA es muy favorecedor para las pieles frías porque además de ser de plata sostenible el color blanco de la nácar resalta y hace brillar tu piel.

Anillo-de-Plata-sostenible_Sello-de-nácar_Luz-de-Nehca

JOYAS PARA PIELES CÁLIDAS

Las chicas de pieles morenas tienen la ventaja de que cualquier metal brilla y destaca sobre su piel. Este tipo de piel cálida y bronceada también luce muy bien la plata o el oro blanco aunque su joya ideal es el oro amarillo. El oro destaca mucho el todo de la piel y aporta más luminosidad.

En las pieles morenas, unos simples y delicados pendientes como los pendientes GRETA o AMANDA son los mejores ideales para resaltar tu bronceado.

Pendientes-de-oro-sostenible_Luz-de-Nehca

Y ahora seguro que te estarás preguntando: ¿Qué tipo de piel soy yo?

Te explico de forma sencilla cómo identificar la tonalidad de tu piel para definirte como FRÍA o CÁLIDA en dos sencillos pasos:

1.- Observa el color de tus venas mirando la parte interna de tu muñeca. Si el tono es azulado, tu piel se define como fría y si es de color verdoso, tu piel es cálida.

2.- Vas a colocarte delante de un espejo con luz natural. Tomando una prenda o un pañuelo de color rosa palo y otro de color naranja, vas a analizar con cual de ellos, acercándotelos a tu cara, te hace brillar y resaltar más tu piel. Observa también qué tono disimula las imperfecciones de la piel.

Si te ves más favorecida con el color rosa, tu piel es fría. Si por el contrario te sientes más bella con el color naranja, eres de piel cálida.

Ahora que sabes cómo elegir tus joyas y cual es el metal que mejor te sienta, estoy segura de que vas a brillar con luz propia.

Aunque también te animo a romper las reglas y a crear tu propio estilo que con total seguridad con estas recomendaciones vas a lucirte de forma única.