Las joyas de plata pueden envejecerse con el tiempo debido a su composición y la reacción con otros productos. Muchas tornarán a colores más oscuros, otros amarillos e incluso puedes coger un color más verdoso aquellas joyas que tengan mucha composición de cobre.

En muchas de las ocasiones dejamos de ponernos esas joyas porque creemos que ya no volverán a su color natural o simplemente porque no sabemos como recuperarlo al limpiarlas. Por eso, hoy enseñaremos varios métodos que te ayudarán a saber como limpiar la joyería de plata.

Antes de comenzar con cualquiera de las posibles opciones para limpiar tus joyas de plata deberías saber que debes hacerlo en lugar ventilado y usando guantes pues, no olvides que se tratan de reacciones químicas que producen gases y pueden dañar tu piel.  Además, deberías tener agua cerca por si alguna de las reacciones te provocase algún daño poder enjuagarla de inmediato.

Lo primero que debes hacer es lavar todas las joyas con agua y jabón y enjuagarlas bien, independientemente del método que decidas usar definitivamente.

Los 5 mejores métodos para limpiar tu joyería de plata.

Limpiar plata con bicarbonato y papel de aluminio.

Este método es un poco agresivo por lo que no lo uses con joyas que sean muy delicadas para evitar dañarlas. Con esta opción de limpieza se consigue eliminar casi por completo el color negro de la plata. Los pasos para llevar a cabo el proceso serían los siguientes:

  1. Pon agua a hervir.
  2. Mientras esperas que hierva, cubre un bol con papel de aluminio y corta algunos trozos pequeños para añadirlos después.
  3. Cuando el agua está hirviendo, añade dos-tres cucharadas de bicarbonato de sodio y remueve hasta que se disuelva.
  4. Cuando ya tengas la mezcla, pon las joyas sobre el bol con papel de aluminio y vierte el agua con bicarbonato sobre ellas. Además, añade las virutas que hiciste en el paso 2.
  5. Cuando hayan pasado de 3 a 4 minutos, retíralas de la mezcla, enjuaga bien con agua y seca las joyas.

Limpiar joyas de plata con bicarbonato y vinagre.

Esta reacción entre los dos componentes genera acetato de sodio y dióxido de cabrono por lo que debes tener también cuidado con las cantidades y la ventilación. Servirá para eliminar la suciedad mucho más incrustadas en tus joyas.

Los pasos por realizar serán:

  1. Cubre todas tus joyas que quieres limpiar con bicarbonato de sodio dentro de un recipiente.
  2. Mezcla bien las joyas con el bicarbonato para que todas estén en contacto. ¡OJO! No olvides hacerlo con un objeto que no sea metálico para que no interfiera en la reacción.
  3. Ve añadiendo pequeñas cantidades de vinagre a la vez que debes ir removiendo las joyas.
  4. Cuando deje de burbujear y veas que las joyas están limpiar, puedes retirar la mezcla, enjuagarlas con abundante agua y secarlas.

Pasta de dientes para limpiar la plata

Si las joyas no están muy envejecidas, podemos usar un método menos agresivo como es la pasta de dientes. La pasta debe ser de color blanco y mucho mejor si es blanqueadora, pues esas partículas ayudarán a pulir la superficie de las joyas. Este es mucho más simple que los anteriores puesto que, solo debes añadir la pasta a tus joyas y frotar con un cepillo de dientes durante aproximadamente 5 minutos. Aclara con abundante agua hasta retirar toda la pasta y sécalas.

Vinagre y sal, un clásico para limpiar tus joyas de plata

En caso de no tener bicarbonato en casa, siempre podemos usar los clásicos como la sal y el vinagre. Esta mezcla también conseguirá aclarar tus joyas de plata.

  1. Añade en un cazo 3/4 de agua y 1/4 de vinagre. Añade también una cucharada de sal.
  2. Llévalo a ebullición.
  3. Retíralo del fuego y echa las joyas, dejándolas reposar durante 5 minutos.
  4. Enjuaga las joyas y sécalas con un trapo.

Limpia tus joyas de plata con amoniaco.

Este producto es el más fuerte de los que hemos mencionado pues, se trata de un químico que debemos usar con más precaución. En este caso simplemente tendrás que empapar un poco un paño del producto y frotar las joyas hasta que aclaren su color y elimines la suciedad. Una vez que acabes, debes enjuagar con abundante agua y secar con un trapo limpio.

 

¡Ahora podrás recuperar tus joyas y tenerlas como nuevas!